DAS NEVES, CRISTINA Y NESTOR K A INSTANTES DE HACER EL ANUNCIO DEL VIERNES 13Escribe Diego Hamra / Editor 4P
El Viernes 13 desde Chubut, Néstor y Cristina Kirchner le asestaban un baldazo de agua bien fría a la clase política de la Argentina; desde allí anunciaron que los comicios que debían realizarse el 24 de octubre se realizarán el 28 de junio. Cuatro meses antes de lo estipulado y cuando faltan ahora, más de noventa días para que todo el país vaya a las urnas. Por lo cual comenzó la cuenta regresiva para todos los sectores y por supuesto, que Almirante Brown no es la excepción.
El proceso iba a fuego lento pese a la crisis económica y al interminable enfrentamiento entre el gobierno y el campo, pero con el anuncio del matrimonio presidencial desde la Patagonia profunda, se alteraron todos los tiempos de la política local.
El intendente Rubén Darío Giustozzi, envalentonado por los guarismos de las encuestas que había solicitado previamente al mencionado adelantamiento, pensaba dar su apoyo al kirchnerismo, plebiscitando la gestión local. Claro está que Giustozzi meditó hacerlo exhibiendo importantes obras de infraestructura y mejoras en distintas áreas de la administración municipal. Pero en tan poco tiempo difícil que pueda lograr tales objetivos, en las céntricas calles del distrito hay un marcado buen humor con el nuevo gobierno municipal y en la periferia, el humor no es el mismo pero también es cierto que hay un clima de esperanza que antes no existía.
La noticia encontró desorganizada a la oposición, a tal punto que su máximo exponente Jorge Antonio Villaverde aún parece no saber en que sector está parado, hay rumores que cuentan de su regreso al kirchnerismo incluso de su incorporación al equipo de Daniel Scioli, pero desde su entorno han desmentido esas versiones pero tampoco saben aclarar si se ubicará definitivamente en el PJ disidente.
El zigzagueo constante de Villaverde no lo entienden ni sus mas íntimos, esta situación obligó a la concejal que lo defendió desde que dejó el municipio, Adriana Reja a dar un portazo y jugar directamente con Francisco De Narváez.
La Coalición Cívica avanza en su acuerdo con la UCR y el socialismo. Sin embargo ahora buscan la forma de ampliar ese frente para dar una pelea más pareja al justicialismo oficialista como al disidente.
Volviendo a Giustozzi, el intendente asumió la jefatura del Partido Justicialista local y ahora tendrá menos tiempo para dilucidar si su esquema será netamente peronista u ofrecerá un esquema de concertación a la Acción Vecinal y a Libres del Sur. Esas fuerzas que fueron acompañantes privilegiados del acceso del hombre de Saladillo al poder, analizan por caso dar la pelea por afuera de la lista oficialista. Creen que incluso podrán así obtener mayores réditos y evitar costos como tener que compartir cartel con algunos personajes de pasado netamente villaverdista.
La única certeza es que las fuerzas políticas deberán salir al sol y resolver en seco sus armados, estrategias y representantes para las elecciones legislativas – Voto del Senado mediante - del 28 de junio de 2009 que resolverán nada mas y nada menos si se afianza Giustozzi o hay un nuevo signo triunfante que modifique el esquema del Honorable Concejo Deliberante.
El proceso iba a fuego lento pese a la crisis económica y al interminable enfrentamiento entre el gobierno y el campo, pero con el anuncio del matrimonio presidencial desde la Patagonia profunda, se alteraron todos los tiempos de la política local.
El intendente Rubén Darío Giustozzi, envalentonado por los guarismos de las encuestas que había solicitado previamente al mencionado adelantamiento, pensaba dar su apoyo al kirchnerismo, plebiscitando la gestión local. Claro está que Giustozzi meditó hacerlo exhibiendo importantes obras de infraestructura y mejoras en distintas áreas de la administración municipal. Pero en tan poco tiempo difícil que pueda lograr tales objetivos, en las céntricas calles del distrito hay un marcado buen humor con el nuevo gobierno municipal y en la periferia, el humor no es el mismo pero también es cierto que hay un clima de esperanza que antes no existía.
La noticia encontró desorganizada a la oposición, a tal punto que su máximo exponente Jorge Antonio Villaverde aún parece no saber en que sector está parado, hay rumores que cuentan de su regreso al kirchnerismo incluso de su incorporación al equipo de Daniel Scioli, pero desde su entorno han desmentido esas versiones pero tampoco saben aclarar si se ubicará definitivamente en el PJ disidente.
El zigzagueo constante de Villaverde no lo entienden ni sus mas íntimos, esta situación obligó a la concejal que lo defendió desde que dejó el municipio, Adriana Reja a dar un portazo y jugar directamente con Francisco De Narváez.
La Coalición Cívica avanza en su acuerdo con la UCR y el socialismo. Sin embargo ahora buscan la forma de ampliar ese frente para dar una pelea más pareja al justicialismo oficialista como al disidente.
Volviendo a Giustozzi, el intendente asumió la jefatura del Partido Justicialista local y ahora tendrá menos tiempo para dilucidar si su esquema será netamente peronista u ofrecerá un esquema de concertación a la Acción Vecinal y a Libres del Sur. Esas fuerzas que fueron acompañantes privilegiados del acceso del hombre de Saladillo al poder, analizan por caso dar la pelea por afuera de la lista oficialista. Creen que incluso podrán así obtener mayores réditos y evitar costos como tener que compartir cartel con algunos personajes de pasado netamente villaverdista.
La única certeza es que las fuerzas políticas deberán salir al sol y resolver en seco sus armados, estrategias y representantes para las elecciones legislativas – Voto del Senado mediante - del 28 de junio de 2009 que resolverán nada mas y nada menos si se afianza Giustozzi o hay un nuevo signo triunfante que modifique el esquema del Honorable Concejo Deliberante.

