Escribe Diego Hamra / Editor 4PHasta este momento se puede decir que lo mas llamativo de cara a las elecciones del 28 de junio, son las denominadas candidaturas testimoniales que empujan el presidente del PJ, Néstor Carlos Kirchner y el gobernador de Buenos Aires, Daniel Osvaldo Scioli sobre los intendentes justicialistas bonaerenses. En el caso de Almirante Brown, el intendente Rubén Darío Giustozzi todavía no se expidió claramente sobre el tema por el cual no puede disimular la incomodidad que le produce. Aunque el jefe comunal no lo va a reconocer, la iniciativa oficial lo descolocó ya que en ninguno de los escenarios hipotéticos para esta elección, se imaginó liderando una lista de concejales. Sin embargo, no podrá Giustozzi sacar los pies del plato si sus colegas de la tercera sección electoral dan el sí al ex presidente patagónico.
Desde esta columna consideramos que sería por demás gratificante para toda nuestra comunidad si es que nuestro mandatario municipal se convirtiese en la excepción y se negara ante tamaño mamarracho que envilece al sistema democrático argentino. Aunque por estas horas se estaría extinguiendo esa esperanza.
Las encuestas realizadas por serios consultores en la región, indican que es muy pequeña la brecha entre Kirchner, Scioli y Francisco De Narváez Steur y Felipe Carlos Solá. Cabe preguntarse entonces que haría el intendente si fuese derrotado como primer candidato a concejal.
Hace exactos sesenta días desde aquí nos referíamos a que Kirchner tendría en Brown un aproximado 38 % pero hoy las mismas mediciones indican que no supera el 33 %. Giustozzi accedió al poder con el 31 %, por lo cual debería considerarse un absoluto fracaso del intendente si en esta elección obtuviese el mismo porcentaje.
Se percibe el buen humor de la sociedad con el gobierno municipal, pero que se ve empañado por el pésimo estado emocional de la sociedad con el kirchnerismo. Ese factor puede influir de forma contundente contra el jefe comunal.
Giustozzi podría perder las elecciones por los defectos de su partido, de sus jefes políticos y por los propios si acompaña el proceso testimonial, pero esto no sería posible a partir de una oposición cada vez más inmadura y por muchos momentos careciente de seriedad.
Lamentable fue el papel de las concejales Florencia Retamoso y Myriam Locher en la última sesión del Honorable Concejo Deliberante. Solicitaron una interpelación a la presidenta del consejo escolar Ana Romero, demostrando el poco afecto al estudio de las normas municipales ya que la Ley Orgánica no faculta al HCD interpelar a autoridades del consejo. Lo más bochornoso fue que las concejales pese a que fueron advertidas de la aberración, votaron en positivo la interpelación. Cabe destacar la digna actitud de la concejal Myriam Niveyro que pese a haber firmado el expediente, reconoció el error en medio de la sesión.
Por su parte, el ex hombre fuerte del distrito Jorge Antonio Villaverde parece despertar del letargo y definir una postura opositora pero con poca gana, sin lograr alterar el termómetro político del distrito.
El radicalismo realizó sus internas otra vez sin motivar a los radicales pero si movilizando aparatos ajenos. Al parecer, el denominado “efecto Alfonsín” ha causado sensibilidad en la sociedad pero no ha recreado entusiasmo en la Unión Cívica Radical.
La oposición que vota manifiestamente ilegalidades pese a conocerlas debe replantearse su rol. No ayudan a la democracia, las irresponsabilidades testimoniales del oficialismo ni las irresponsabilidades manifiestas de quienes se oponen.
En pocos días quedará determinado el mapa electoral de Almirante Brown, esperamos todos los habitantes de Almirante Brown que los actores que intervengan ayuden a mejorar la política.
Desde esta columna consideramos que sería por demás gratificante para toda nuestra comunidad si es que nuestro mandatario municipal se convirtiese en la excepción y se negara ante tamaño mamarracho que envilece al sistema democrático argentino. Aunque por estas horas se estaría extinguiendo esa esperanza.
Las encuestas realizadas por serios consultores en la región, indican que es muy pequeña la brecha entre Kirchner, Scioli y Francisco De Narváez Steur y Felipe Carlos Solá. Cabe preguntarse entonces que haría el intendente si fuese derrotado como primer candidato a concejal.
Hace exactos sesenta días desde aquí nos referíamos a que Kirchner tendría en Brown un aproximado 38 % pero hoy las mismas mediciones indican que no supera el 33 %. Giustozzi accedió al poder con el 31 %, por lo cual debería considerarse un absoluto fracaso del intendente si en esta elección obtuviese el mismo porcentaje.
Se percibe el buen humor de la sociedad con el gobierno municipal, pero que se ve empañado por el pésimo estado emocional de la sociedad con el kirchnerismo. Ese factor puede influir de forma contundente contra el jefe comunal.
Giustozzi podría perder las elecciones por los defectos de su partido, de sus jefes políticos y por los propios si acompaña el proceso testimonial, pero esto no sería posible a partir de una oposición cada vez más inmadura y por muchos momentos careciente de seriedad.
Lamentable fue el papel de las concejales Florencia Retamoso y Myriam Locher en la última sesión del Honorable Concejo Deliberante. Solicitaron una interpelación a la presidenta del consejo escolar Ana Romero, demostrando el poco afecto al estudio de las normas municipales ya que la Ley Orgánica no faculta al HCD interpelar a autoridades del consejo. Lo más bochornoso fue que las concejales pese a que fueron advertidas de la aberración, votaron en positivo la interpelación. Cabe destacar la digna actitud de la concejal Myriam Niveyro que pese a haber firmado el expediente, reconoció el error en medio de la sesión.
Por su parte, el ex hombre fuerte del distrito Jorge Antonio Villaverde parece despertar del letargo y definir una postura opositora pero con poca gana, sin lograr alterar el termómetro político del distrito.
El radicalismo realizó sus internas otra vez sin motivar a los radicales pero si movilizando aparatos ajenos. Al parecer, el denominado “efecto Alfonsín” ha causado sensibilidad en la sociedad pero no ha recreado entusiasmo en la Unión Cívica Radical.
La oposición que vota manifiestamente ilegalidades pese a conocerlas debe replantearse su rol. No ayudan a la democracia, las irresponsabilidades testimoniales del oficialismo ni las irresponsabilidades manifiestas de quienes se oponen.
En pocos días quedará determinado el mapa electoral de Almirante Brown, esperamos todos los habitantes de Almirante Brown que los actores que intervengan ayuden a mejorar la política.

